Los envíos mundiales de PC crecieron 2,5 % interanual en el primer trimestre de 2026, alcanzando los 65,6 millones de unidades, de acuerdo a los resultados preliminares del informe Worldwide Quarterly Personal Computing Device Tracker de International Data Corporation (IDC).
A pesar del deterioro de las condiciones macroeconómicas y la escasez de memoria, el mercado de PC registró otro trimestre de crecimiento positivo. Este crecimiento se debió principalmente a la previsión de un aumento en los precios de los componentes, la migración a Windows 10 y el lanzamiento de nuevos productos.
Cambios en la cuota de mercado
“Como era de esperar, 2026 se caracterizará por cambios en la cuota de mercado”, afirmó Jean Philippe Bouchard, vicepresidente de investigación de Worldwide Mobile Device Trackers de IDC.
“Como era de esperar, 2026 se caracterizará por cambios en la cuota de mercado”.
“Se pondrá a prueba la solidez de la cadena de suministro de cada fabricante de PC y su capacidad para acceder a componentes clave, como la memoria. IDC cree que la demanda será satisfecha por los fabricantes de PC que mejor garanticen el acceso a la memoria y que cuenten con una cartera de dispositivos capaz de abarcar todos los segmentos de precios del mercado”, agregó.
Escasez de componentes
Si bien se registró un crecimiento positivo en este primer trimestre de 2026, la escasez de componentes y el deterioro de las condiciones económicas han comenzado a afectar al mercado de PC, como lo demuestra la marcada caída en las tendencias de crecimiento en todas las regiones. IDC cree que durante el resto del año se observará una mayor disminución en los envíos de PC a medida que los precios de los sistemas continúen aumentando.
“El conflicto en Oriente Medio ha inyectado una nueva capa de volatilidad en un mercado de dispositivos informáticos ya frágil, poniendo a prueba la logística global mediante un arma de doble filo: el aumento de los costes energéticos y el incremento de los precios del transporte”, dijo Isaac Ngatia, analista sénior de investigación de IDC Devices Research.
“Por un lado, las rutas marítimas siguen sufriendo interrupciones, especialmente las que conectan Asia y EMEA [Europa, Medio Oriente y África]; por otro, el transporte aéreo se ha encarecido. En definitiva, estos sobreprecios se están trasladando a lo largo de la cadena de valor, intensificando la presión sobre los precios de los ordenadores para los usuarios finales”, acotó.
Fuente: IDC.

