El papa León XIV recibió a los obispos de la Conferencia Episcopal Latina de las Regiones Árabes (CELRA) y destacó que ejercen su ministerio en zonas marcadas “por tensiones políticas, sociales y religiosas”, además, los animó a mantenerse cerca de sus pueblos y compartir sus heridas con consuelo y escucha, de esta manera, será “visible la cercanía de Dios”.
En la audiencia, realizada en el Palacio Apostólico (Ciudad del Vaticano), el sumo pontífice afirmó a los obispos de la CELRA: “No tengan miedo de su pequeñez. La fecundidad de la Iglesia no se mide por los números, las estructuras o los recursos, sino por la fidelidad al Evangelio”.
“Una comunidad pequeña, si está arraigada en Cristo, puede ser una presencia valiosa: no porque busque el poder, sino porque sirve; no porque se imponga, sino porque da testimonio; no porque responda a la violencia con más violencia, sino porque opone a la fuerza la caridad”, acotó.

“Custodien y fortalezcan la comunión”
En otro momento de su alocución, León XIV manifestó que pese a los “conflictos y divisiones”, es “posible vivir, servir y esperar juntos”.
“A través de las parroquias, las escuelas, los hospitales y las obras de caridad, hacen concreto el Evangelio, acogiendo, escuchando y sosteniendo a quienes se encuentran necesitados. Sostengan, de manera particular, a las congregaciones religiosas que continúan generosamente junto a los pobres y a los más vulnerables”, aseguró.
Asimismo, el obispo de Roma hizo un llamado a los miembros de la CELRA para que “custodien y fortalezcan la comunión entre las Iglesias y los diversos ritos”.
“Una comunidad pequeña, si está arraigada en Cristo, puede ser una presencia valiosa”.
“Que de esta comunión -agregó- nazca un diálogo sincero con las demás comunidades cristianas, con los musulmanes y con las diversas tradiciones religiosas. Dialogar no significa renunciar a la propia identidad, sino vivirla sin miedo al encuentro.”
“No tengan miedo de sembrar”
Ante los prelados de la CELRA (17 países de Oriente Medio, la Península Arábiga y el Cuerno de África), el sucesor de Pedro expresó: “No están llamados a resolver todos los problemas de sus tierras, sino a ser fieles al Evangelio y al pueblo que se les ha confiado. No busquen ante todo el éxito o el reconocimiento: busquen la fidelidad”.
Posteriormente, el santo padre advirtió a sus interlocutores que “no tengan miedo de sembrar sin ver inmediatamente los frutos” porque “la siembra les corresponde a ustedes; el crecimiento pertenece a Dios”.
“Ningún gesto realizado en nombre de Cristo es inútil: una oración, una palabra de consuelo, una familia acompañada, un niño educado en la fe, un pobre acogido son semillas de un futuro nuevo”, precisó.
Fuente: Vatican.va.

